19 de septiembre de 2012

Cristiano Ronaldo no es feliz


La noticia conmocionó los medios noticiosos, las redes sociales y los corazones de millones de fanáticos de todo el mundo: Cristiano Ronaldo no es feliz.

Al estelar jugador portugués, delantero de uno de los equipos de fútbol más importantes del mundo; el Real Madrid, millonario, guapo, saludable y con solo  27  años y un buen futuro por delante, la vida no le hace mucha gracia.  Ronaldo ha dicho a la prensa que está triste y que por eso no celebra los recientes goles que ha marcado. 

¿Qué lo hace infeliz?  Ronaldo no fue claro y el cinismo en las opiniones no dio tregua.  Las teorías iban desde el ego, la changuería y la manipulación, hasta la insatisfacción económica o la dificultad de encontrarle sentido a una vida tan privilegiada.  Pero la infelicidad es un asunto serio. 

El nicaragüense Rubén Darío versó en su poema Sonatina sobre la infelicidad de la princesa: “La princesa está triste… ¿qué tendrá la princesa?”  La princesa del poema está pálida en su silla de oro y, entre otras cosas, ha perdido la risa. ¿Cómo se pierde la risa?  Estar triste es perder la risa.

La revista The Economist publicó un artículo en el que hace referencia a estudios de comportamiento y genética que sugieren que la felicidad se hereda, aunque hay muchos factores que pueden modificar ese comportamiento.  Los expertos señalan que las alteraciones en los niveles de serotonina pueden causar desequilibrios mentales, trastornos, cambios en el estado de ánimo y en el sentido de bienestar.

No siempre la tristeza es una changuería.  Un estado de infelicidad constante podría ser un trastorno depresivo; una enfermedad común, pero grave que no discrimina y cada vez ocupa mayor terreno.  No atender una depresión podría acarrear consecuencias fatales. 

Las estadísticas reflejan que en Puerto Rico hay un serio problema de salud mental. La prensa reseña a diario sus múltiples efectos.  En un momento se nos consideró el país más feliz, pero ahora, como Cristiano Ronaldo, no lo somos.  La tristeza del futbolista podría ser pasajera, pero el problema de salud mental de los puertorriqueños no parece algo fugaz.  Al menos Ronaldo lo admite.  ¿Y nosotros, estaremos en negación?

1 comentario:

El conocimiento es un amigo mortal dijo...

Nunca podrá superar estar a la sombra de Messi.

Un beso.