8 de mayo de 2011

Volver a empezar

Hoy, día de las madres, es inevitable el repaso minucioso de las fotos y los recuerdos. Lo tangible y lo intangible se junta como un todo y de ahí a convertirse en nostalgia es solo cosa de algunos segundos. 

Comparto un cuento breve que estaba en el archivo de agosto de 2007, pero como cada día me parece que es un anticipo de algo que a mí misma me pasaría, pues arbitrariamente lo traigo de vuelta al principio. Además, a veces lo único que nos apetece es volver a empezar.

Volver a empezar

Gabriel, a sus quince años, ya no quería salir con su mamá ni besarla en público y mucho menos llevar a sus amigos a la casa. Para despedirse solo hacía un gesto de adiós con la mano. Ya no comía con ella a la mesa, sino en su cuarto o en la sala mirando televisión. Apenas le hablaba de su vida y se avergonzaba si ella intentaba mimarlo.

Beatriz no lo resistía, así que esa noche entró con sigilo al cuarto de su hijo y recurrió al último hechizo al que tenía derecho después haber renunciado a sus poderes para convertirse en madre.
Al día siguiente, vio cómo un cuerpo diminuto se perdía en la inmensidad de la cama de un adolescente. 

La mujer, emocionada, se llevó al pequeño a su regazo y le dio el biberón que ya tenía preparado.

5 comentarios:

El conocimiento es un amigo mortal dijo...

Presento mis respetos. Un beso.

Isa dijo...

Amigo mortal, gracias por tu visita y tu comentario. Ya pasaré a compartir tu conocimiento.

El conocimiento es un amigo mortal dijo...

¿ Qué puede ofrecer Gabriel, comparado con el infinito que recibió al nacer ? Quizás se haya cansado de recibir cariño, de que le quieran, de que le quieran tanto. Su infancia fue feliz, tuvo todo lo que un niño puede desear. A veces, sin mala conciencia, pedía imposibles, pero o tenía poca imaginación o su madre no escatimaba esfuerzos para satisfacer sus caprichos. Y, sin embargo, ahora adolescente, se distancia para no tener que cargar con el deber de agradecer lo recibido. Pero una madre no para de excavar en sí misma sacando a puñados comprensión y diálogo de un mina inagotable. Sin embargo, hay un momento en que una madre desesperada es capaz de todo...
¿ Qué puede recibir Beatriz, comparado con el infinito que recibió de Gabriel al nacer ?

Bella historia. Aquí en España se celebró el día de la madre la semana anterior. Felicidades.

disancor dijo...

Un cuento maravilloso. La ilusión de madre dura todo lo que dura la vida.
Un beso.

Isa dijo...

Conocimiento: Cierto, una madre desesperada es capaz de todo...

Disancor: Dijo Victor Hugo: "El alma tiene ilusiones como el pájaro tiene alas; es lo que la sostiene".
Y ahí anda el alma de uno persiguiendo ilusiones todo el tiempo…

Muchos cariños para ambos