6 de mayo de 2011

Tras los pasos del abuelo

Hace más de 30 años, a una edad similar a la suya, también estuve ahí, explorando con curiosidad las maravillas de un laboratorio universitario.  
Conocí la misma gente, me senté en la misma silla (bueno, en otra que le precedió) y almorcé en el mismo espacio que hoy mi hijo comparte con su abuelo y sus colegas.  
El Ismaelillo me dijo que sería científico y que se ganaría el Premio Nobel.  Le dije que ambas cosas eran posibles, pero que tenía que tener pasión para lograrlo; algo que definitivamente le reconozco a mi padre.  Mi chico, que tiene por costumbre decirme cosas que me mueven el piso, me explicó algo que considero aún más maravilloso que el que se gane algún día del Premio Nobel.  Es que se lo va a ganar en conjunto con su mejor amigo y con el dinero del premio van a fundar un instituto para enseñarles ciencias a otros niños.  La nobleza de espíritu es algo que también le reconozco a mi padre. 
Mi chico tiene genes muy particulares de su papá y míos, pero en su caminar por el mundo me agrada que también siga los pasos de su abuelo.

1 comentario:

El conocimiento es un amigo mortal dijo...

¿ Ismaelillo es del F.C. Barcelona ? Me encanta.