23 de julio de 2010

Un niño, una abeja y una cámara

Una abeja en la flor,
la flor en el estanque,
el estanque en el jardín,
el jardín en el hospital
y en el hospital la oficina del pediatra.
Allí, mi hijo y yo esperando,
esperando, esperando…
hasta que se nos ocurrió
bajar al jardín
y allí mirar el estanque
y en el estanque contemplar la flor
y en la flor observar la abeja
y entonces retratarla.
Luego pensamos: ¿y si tuviera otro color?
Y alteramos el estanque en los tonos que más nos gustaron
y compartimos aquí el resultado.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Parecen cuadrosa impresionistas... se ven bien cheveres.

Isa dijo...

Gracias! Decidimos desafiar el aburrimiento y la pasamos mejor...