21 de noviembre de 2010

Sabiduría Howard

Algunas frases de la película de Buck Howard, el gran Buck Howard; The Great Buck Howard. Quizás no son las mejores líneas de esta muy buena e interesante película, pero a mí se me hacen muy familiares…  Además, a mis treinta y diez, son aún más evidentes.

• “I want to spend the time I have doing things that make my heart rage.”
• “You are aware that the word ‘writer’ rarely appears without the word ‘starving’.
• “When you do the things you love, the money will find you.”
• "I don’t know what you are doing here; I don’t think you do either… You are smarter than this, you are".

12 de noviembre de 2010

Como el mejor chocolate

"Hace más de sesenta años, Adrián Troadec vio a una chica salir de una clase de música. Dos guerras mundiales después, aún funciona la fábrica de chocolate que abrió para conquistarla".

SABOR A CHOCOLATE, XIII Premio Universidad de Sevilla.
Una novela de José Carlos Carmona.
Se devora con gusto, igual que el chocolate.


24 de octubre de 2010

Happy days! Un asunto de actitud

Leí un artículo en el que una madre se quejaba de la tarea de llevar a sus hijas al pediatra. Contaba que le aconsejaron que cambiara la actitud y pensara en las cosas positivas que eso implicaba.

Se sorprendió al descubrir lo diferente que resultó todo cuando se dio cuenta de que le gustaba tener la oportunidad de descubrir de primera mano lo que tenían sus niñas, de aclarar dudas con el médico, de ver la cara de alegría cuando sus hijas recibían una paleta de premio y cuando las besaba y consolaba luego de una vacuna.

Si no fuera porque hablaba en plural y en femenino, hubiera pensado que era yo la protagonista de ese relato.

Si bien resulta incómoda la “logística pediátrica”, no sustituyo la experiencia de estar junto al Ismaelillo en esos momentos. Agraciadamente no está enfermo ahora, pero el principio es el mismo aún en otras instancias.

A veces estoy agotada, AGOTADÍSIMA, pero voy a rastras a sus actividades y regreso agradecida de haberlo hecho. Lo veo divertirse, sonreír, aprender y me desmayo de emoción cuando me dice: mami, gracias por traerme.

Crece rápido, tan rápido como todos los hijos de todas las madres y padres que daríamos cualquier cosa por que el tiempo nos regalara un poco más de infancia.

No quiero dejar de estar ahí, haciendo de cada momento uno feliz, sobre todo porque sé que un día me dirá: No te preocupes, mami, voy con mis amigos, ya soy grande. Y lo dejaré ir (aunque me coma las uñas), porque sé que la semilla está sembrada.

7 de octubre de 2010

Vargas Llosa gana el nobel de literatura 2010

“¿Por fin?", fue la primera expresión de mi padre cuando se lo comuniqué por teléfono. Por fin, le contesté emocionada.

Leí la nota en El País digital, que reproducía las declaraciones de la Academia sueca: "Por su cartografía de las estructuras del poder y sus incisivas imágenes de la resistencia individual, la revuelta y la derrota".

Conocí a Mario Vargas Llosa el 18 de septiembre del 2000, cuando vino a PR a presentar La Fiesta del Chivo. Al margen de su genial pluma, el escritor fue gentil como persona y muy distante de la figura arrogante que yo suponía que era. De hecho, lo entrevisté luego de una comedia de errores que se suscitó en el hotel en que se hospedaba. Luego de coordinar con el personal a cargo, habilitamos un discreto salón con luces y cámaras para llevar a cabo una entrevista de “15 minutos”, recién comenzando a dialogar, nos interrumpió un empleado de la hospedería para decirnos que teníamos que suspender la grabación porque otros huéspedes estaban “incómodos”. Debo aclarar que en ese momento los medios internacionales llamaban con insistencia al ex candidato presidencial de Perú, porque se acababa de informar que el día antes, el entonces presidente de Perú y pasado contendiente de Vargas Llosa, Alberto Fujimori, había anunciado su intención de convocar nuevas elecciones generales, en las que él no participaría, y desmantelaría el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN). Esta declaración se produjo luego de que se difundiera a través de los medios de comunicación un vídeo que mostraba a Vladimiro Montesinos, el controvertido colaborador personal del presidente y responsable del SIN, en el momento en que sobornaba mediante el pago de 15.000 dólares estadounidenses a un diputado opositor.

Yo lo tenía frente a mí, amable, paciente, en exclusiva mientras otros esperaban en línea telefónica desde otros destinos distantes y un empleado totalmente enajenado de las letras me dice que no puedo estar allí con él (¡que para colmo era su huésped!). Lo primero que le pregunté al empleado era que si él sabía quién era Vargas Llosa y muy amablemente me dijo que no, pero que ese no era el problema. Yo sabía que me quedaban segundos para una de dos; perpetuar el momento o echar todo por la borda.

Llamamos al supervisor, con la colaboración de la editorial que lo trajo a PR, le explicamos la situación y en mi ansiedad le resumí (al oído), que pronto esa persona se ganaría el Premio Nobel de Literatura y él lo había “echado” de un salón en medio de una entrevista. Lo miré a los ojos y le dije con la poca cortesía que ya me quedaba, que sería un recuerdo muy bochornoso. Me pidió 5 minutos, yo le pedí al escritor 3 minutos y en 2 minutos teníamos la Suite Presidencial a nuestra disposición. Vargas Llosa se sorprendió, me miró incrédulo (reacción que ni remotamente me sospeché, ya que presumí que se lo tomaría de otro modo) y me preguntó: ¿Cómo lo lograste? Yo, sorprendida, por su pregunta tan cándida, le contesté: fácil, solo le dije quien era usted.

Mario Vargas Llosa soltó una carcajada y se sentó relajado a contestar las preguntas de una periodista que sabía que tenía de frente a un premio nobel todavía no anunciado.

Esa noche fue la presentación de La Fiesta del Chivo en la que participé como moderadora de un foro con matices surrealistas, gracias a las divagaciones de uno de los participantes del foro cuyo nombre no menciono porque todavía, 10 años después, sigue dando de qué hablar en PR. Cuando finalizó la noche el escritor estampó su firma en cientos de ejemplares de su novela y al final le pedí tímidamente que firmara el mío. Con una gentileza que no dejo de agradecer, me dedicó el libro y se retrató conmigo. Me dio un abrazo, bromeó sobre el incidente del hotel y se despidió como si fuera un nuevo amigo. Yo, enamorada antes de sus libros, también me enamoré de él (figurativamente, claro).

19 de septiembre de 2010

Trabajando no, descansando

Hace mucho me contaron una anécdota de Don Jacinto Benavente. Escribiendo en su escritorio, por la ventana abierta lo alcanza a ver un vecino: ¿descansando, Don Jacinto? –le preguntó resuelto. – Descansando no; trabajando.


Otro día lo ve afanoso en el jardín y le lanza: ¿trabajando, Don Jacinto? A lo que Benavente le contesta: –trabajando no; descansando.


Luego de dos días y medio con una gripe perversa, con una caja de Kleenex a un lado y un pote de Vicks al otro, decidí rebelarme y me levanté de la cama. ¿Y ahora qué? No podía ni leer porque las letras se me fugaban de la página, todo lo que se me ocurría requería esfuerzo creativo y mi cabeza no estaba en las de cooperar. Entonces, como una revelación, tomé la decisión de descansar; hice un gran resaque de juguetes del Ismaelillo, organicé las películas, pareé en sus respectivos álbumes las cientos de fotos sueltas que tenía en varias cajas y gavetas, moví el escritorio a un mejor espacio, reorganicé los muebles del cuarto del chico, archivé recortes de revistas de decoración, cambié la alfombra de sitio y adorné con cojines el futón del family.

Mi hijo llegó con los abuelos y me elogió lo mucho que había trabajado. Me acordé de Don Jacinto, pues yo solo estaba descansando. De hecho, creo que hasta se me alivió la tos…

Formas

Uno de los deleites que más añoro de mi infancia es el de tirarme de espaldas en la grama y con la cara al cielo descifrar las formas de las nubes.
Siempre me las ingeniaba para ver dragones. Invariablemente de algún pedacito lejano de cielo se asomaba con sigilo una cola inquieta y un cuerpo de dimensiones enormes y una cabeza amorfa (a veces eran dos) y unos picos feos y unos dientes puntiagudos como triángulos invertidos y lo mejor de todo; una llama larga de fuego cegador que devoraba sin contemplación al resto de las figuras imaginarias. Luego se relamía con gusto y se iba, no sin antes guiñarme un ojo.

Ya soy grande, me cuesta decir “adulta”. Pero en estos días de reclusión obligada he vuelto a mirar las nubes. Me faltó la grama, pero sentarme en la butaca de la sala y mirar por la ventana puede considerarse un buen ejercicio urbano. ¡Cuál fue mi sorpresa cuando al poco tiempo descubrí que mi dragón seguía vivo! Ahí está, ¿pueden verlo? Viene por el centro y ya pronto abre sus fauces para arrojar fuego sobre el barco pirata que va a la derecha. Y sobre el ogro que viene de arriba. Y hasta sobre el pobre unicornio que no tiene la culpa de estar cerca de un dragón que solo quiere defenderme.




7 de septiembre de 2010

NAVEGAR

En Chile, en Isla Negra específicamente, me compré este mascarón de proa que me recibe cada noche cuando llego a mi hogar agotada o frágil (que es casi lo mismo) y me recuerda que en la vida todo es ir, que no hay que dejar de navegar.


También me acuerda a Serrat cantándole a un barquito de papel que navegaba sin timón por un canal y ese canal era un río y el estanque era el mar y navegar era jugar con el viento, era una sonrisa a tiempo.

Me gusta llegar a casa y abrir la puerta y encontrarme de frente a esa ninfa perpetuada en mascarón de proa que me invita a navegar.

29 de agosto de 2010

Quiero dormir y no puedo

Este insomnio me consume, es como una tortura; me lastima poco a poco... sin tregua.

15 de agosto de 2010

JE SUIS COMME JE SUIS - Soy como soy

video
Je suis comme je suis -Soy como soy
Je suis faite comme ça -Estoy hecha así
Que voulez-vous de plus -Que más quieren
Que voulez-vous de moi -Que más pretenden de mi

13 de agosto de 2010

Efecto de la resonancia en el puente de Tacoma Narrows- 1940


Desmoronamiento a causa de la fuerza del viento.
La explicación: frecuencia natural.
Un interesante reportaje sobre un evento que marcó la historia. 

12 de agosto de 2010

El Ismaelillo toca la flauta


El grupo de flauta de la Josefita Monserrate interpreta Con mi burrito sabanero.  El Ismaelillo sale exactamente a los 2 minutos y 17 segundos...  No puedo evitar lo de madre orgullosa...

9 de agosto de 2010

Absolutamente maravillosa

"He tenido una noche absolutamente maravillosa. Pero no ha sido ésta".


Groucho Marx

7 de agosto de 2010

Por arte de mar

La llave (fragmento)
Pablo Neruda

Así perdí la llave, el sombrero, la cabeza.

Se los llevó el océano en su vaivén. Una nueva mañana los encuentro porque me los devuelve una ola mensajera que deposita cosas perdidas a mi puerta.

Así, POR ARTE DE MAR la mañana me ha devuelto la llave blanca de mi casa, mi sombrero, enarenado, mi cabeza de náufrago.

PAPEL MOJADO



Con ríos
con sangre
con lluvia
o rocío
con semen
con vino
con nieve
con llanto
los poemas
suelen
ser
papel mojado.

Mario Benedetti

5 de agosto de 2010

El miedo en el cuerpo

Así lo dice un loco;
Jesus Quintero, El loco de la colina:

1 de agosto de 2010

El Secreto de sus Ojos



Los ojos hablan… Esta película no se vale contarla, hay que verla.

Mirada

No sé nada de ellos, ni pensé nunca subir su foto de bodas a mi blog. Pero ayer vi la película El secreto de sus ojos y hoy cuando vi esta foto en la prensa pensé que también hay un secreto en los ojos de esta pareja. Su unión se dio en medio de anticipos mediáticos y estuvo precedida por la fama poco confiable que propician las figuras políticas de la talla de los Clinton. Pero esta foto… esta foto trasciende cualquier apellido, posición o estatus social, que a todas luces es privilegiado. En ella se muestra el elemento esencial de una relación, que al margen de cualquier ropaje, es genuina y se rige por una mirada; una mirada enamorada. Ojalá que esa mirada les dure muchos, muchos años.

30 de julio de 2010

Esquivando el zarpazo

Sobre el destino, dice Manuel Vicent:

«Recuerdo haberlo leído, tal vez, en alguna novela de Joseph Conrad. Si en medio de un gran temporal el navegante piensa que el mar encrespado forma un todo absoluto, el ánimo sobrecogido por la grandeza de la adversidad entregará muy pronto sus fuerzas al abismo; en cambio, si olvida que el mar es un monstruo insondable y concentra su pensamiento en la ola concreta que se acerca y dedica todo el esfuerzo a esquivar su zarpazo y realiza sobre él una victoria singular, llegará el momento en que el mar se calme y el barco volverá a navegar de modo placentero.» (CUE: Las olas, 19)

28 de julio de 2010

The Kids Are All Right

¿Cuándo comenzó el derrumbe? ¿Dónde se abrió la primera fisura que propició la avalancha? ¿Cuándo nos detenemos y decimos : vaya, qué paso aquí, cómo llegamos a esto?

Esta película demuestra que no importa que la familia sea “moderna” o tradicional, los problemas son similares. El amor, la crianza, la confianza, las inseguridades, el tedio laboral, el agobio emocional, la lealtad, el miedo, los prejuicios, el dolor, el desapego, las reconciliaciones…

Nada, solo los componentes de la vida de pareja; un compendio de los ensueños y las desilusiones de la vida familiar, casi nada…

26 de julio de 2010

Los muros de Jericó

Josué 6:3-“Rodearéis, pues, la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez; y esto haréis durante seis días”.


6:4-“Y siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carnero delante del arca; y al séptimo día daréis siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarán las bocinas”.

6:5-“Y cuando toquen prolongadamente el cuerno de carnero, así que oigáis el sonido de la bocina, todo el pueblo gritará a gran voz, y el muro de la ciudad caerá; entonces subirá el pueblo, cada uno derecho hacia adelante”.

6:15-“Al séptimo día se levantaron al despuntar el alba, y dieron vuelta a la ciudad de la misma manera siete veces; solamente este día dieron vuelta alrededor de ella siete veces”.

6:16-“Y cuando los sacerdotes tocaron las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo: Gritad, porque Jehová os ha entregado la ciudad”.

6:20-“Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, Y EL MURO SE DERRUMBÓ. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron”.

24 de julio de 2010

Dancing Queen

Cierra uno los ojos y de nuevo tiene 20 años
y se cree con posibilidades de enmendar faltas,
de evadir caminos errados,
y de sentir la música en libertad.
Entonces las luces se encienden
y se despoja uno de las cargas
para entrar a escena,
para convertirse en la reina de la pista
y hacer de este baile el baile de la vida.

"You can dance, you can jive, having the time of your life. See that girl, watch that scene, dig in the Dancing Queen..."

23 de julio de 2010

Un niño, una abeja y una cámara

Una abeja en la flor,
la flor en el estanque,
el estanque en el jardín,
el jardín en el hospital
y en el hospital la oficina del pediatra.
Allí, mi hijo y yo esperando,
esperando, esperando…
hasta que se nos ocurrió
bajar al jardín
y allí mirar el estanque
y en el estanque contemplar la flor
y en la flor observar la abeja
y entonces retratarla.
Luego pensamos: ¿y si tuviera otro color?
Y alteramos el estanque en los tonos que más nos gustaron
y compartimos aquí el resultado.

Días de sombrillas

Cuando llueve a mares, como ha llovido en estos días, es bueno tener a mano una sombrilla.


Estos son días de sombrillas.

 

18 de julio de 2010

RECUERDOS

Tenemos la prerrogativa de recordar lo que se nos antoje, para esto la memoria selectiva es una opción válida y de fácil implementación. Escojo utilizarla; me decido por los recuerdos bonitos, los que, según me explicaron, se deben guardar en un archivo especial que está ubicado en el hemisferio derecho del cerebro.

(Foto: www.blogcurioso.com/a-donde-van-los-recuerdos/)

Hay que pasar primero por un proceso riguroso para dividir nuestro universo personal de recuerdos en tres grandes grupos: los buenos, los malos y los que nos cuesta clasificar porque nos permitieron aprender lecciones, pero nos dejaron un sabor amargo en los labios.

Los malos se eliminan, se trituran, se descartan sin dejar residuos para que no contaminen el registro de los buenos, de los que sí se quedan. Estos últimos se duplican en una carpeta como medida de seguridad para prevenir que se corrompan o para sustituirlos en caso de que el repaso continuo los desgaste.

El archivo de reserva debe protegerse con cuidado, recomiendo que se envuelva con sutileza en un aroma de esos que podemos identificar con facilidad, uno agradable al olfato y que relacionemos con algún momento glorioso, como un baile bajo la lluvia, un sushi irrepetible, una foto en blanco y negro o un sueño que solo es sueño si se cuenta en plural.

Al recuerdo original puede accederse cuantas veces sea necesario, siempre y cuando la nostalgia no traicione porque entonces la carpeta podría vulnerarse y a uno se le notará en los ojos que el archivo está abierto y necesitará algunos días para reponerse antes de abrirlo de nuevo.

El tercer grupo, el que reúne los de difícil clasificación, debe evaluarse en un momento de paz, de plenitud espiritual que propicie decisiones maduras. Cada recuerdo de esta categoría debe considerarse tomando en cuenta dos aspectos fundamentales: cuán doloroso fue y cuál fue el saldo de ese sufrimiento. Si la angustia fue aguda, pero luego dio margen a una recuperación fragmentada, la razón dicta que se suprima; nada fragmentado debe perpetuarse.

Ahora, si el sufrimiento fue terriblemente intenso, como solo puede herirnos alguien que nos importa (que quien no nos importa no nos hiere aunque lo intente), pero de ese dolor salimos milagrosamente renovados, si logramos que la experiencia nos transforme al punto de abrir los ojos y decir “hoy soy otra persona”, entonces, solo entonces, podemos decidir guardar ese recuerdo. Sin embargo, no debe, bajo ninguna circunstancia, utilizarse ese recuerdo para reclamaciones inoportunas. Los reproches ya no proceden, pueden, si acaso, sustituirse por un agradecimiento, sobre todo si recordamos que un tiempo antes habíamos repetido a la saciedad las palabras de Ruby Dee: “Señor, hazme sentir tan incómoda para que haga lo que más temo”. La pérdida de los temores bien vale un espacio privilegiado en el archivo principal de recuerdos.
Lo tengo claro, me apego a la memoria selectiva; ya olvidé lo malo y en mi lado derecho del cerebro solo queda espacio para lo que me hace mejor persona. Al fin y al cabo, espero que suceda igual con los recuerdos que de mí se guarden.

13 de julio de 2010

CAMBIOS

¿Por qué se ha de temer a los cambios?
Toda la vida es un cambio.
¿Por qué hemos de temerle?

George Herbert (1593-1633) Poeta religioso inglés.




8 de julio de 2010

Reencuentros y esas cosas

¿Fue siempre mejor el tiempo pasado?  No necesariamente, pero nos gusta la ilusión, el placer de regodearnos en esa idea, en esa concepción idílica del pasado que ocasiones es mera nostalgia.

En mi caso en particular el pasado ha dejado sus marcas; algunas que aún duelen y otras que de tan solo recordarlas me dibujan una sonrisa y hasta me traen de vuelta esa sensación de mariposas revoloteándome por el cuerpo.

Esta semana se me han dado los reencuentros, así en plural. Estas cosas por lo general no se planifican, en mi caso simplemente han surgido con tanta espontaneidad que no puedo dejar de sorprenderme.


Dicen que las tragedias llegan juntas y pienso que las alegrías también. Esta semana se me juntaron todas; las tragedias y las alegrías. De hecho, las primeras propiciaron las segundas, de ahí que todo fuera tan inesperado.  Hay cosas que se guardan para el disfrute en solitario, pero hay una en particular que comparto porque seguro alguien que quiero mucho la va a apreciar.

Ayer visité en el hospital a la abuela de mi hijo, que tiene el estoicismo de mi propia abuela. Su espíritu inquebrantable y su fortaleza frente a la adversidad me hacen pensar que es un roble robusto disfrazado para despistar.


Salí directo para la urbanización vecina al hospital que fue el lugar en que por años vivió mi abuela. Después de una década sin visitar el lugar (y con mi habitual sentido de desorientación), era natural que me perdiera y así fue. Pero en el proceso de salida me detuve a atender una llamada que hace tiempo esperaba y resulta que me detuve justo al frente de la casa que buscaba (el universo conspiró a favor mío).

Estaba linda, simple y discreta, como mismo la recordaba. Me aventuré a conversar con sus nuevos dueños, quienes con gentileza me permitieron fotografiar la casa. Tuve, además, la alegría de saludar a los vecinos que llevan allí la vida entera, literalmente.

¿Fue siempre mejor el tiempo pasado? No necesariamente, pero nos gusta la ilusión, el placer de regodearnos en esa idea, en esa concepción idílica del pasado que ocasiones es más que nostalgia que no resistimos a abandonar.

Fragmento de Coplas, de Jorge Manrique a la muerte de su padre:
                  I
Recuerde el alma dormida

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

6 de julio de 2010

Desventura

Ayer me enteré por la prensa de la muerte de Maruja Fuentes. La noticia me dejó sin palabras.

No sabía que estaba enferma, pero aunque lo hubiese sabido, la sorpresa hubiera sido la misma porque uno no se imagina que un ser tan vital, tan lleno de ideas y de brío se fugara de ese modo. Y menos con sus escasos 32 años.

Maruja no solo era hermosa, sino que tenía un talento natural para embellecer todo a su alrededor. Y a ese talento se le sumaban su admirable preparación académica y su impresionante hoja profesional.

Su creatividad se daba en un contexto de la estética moderna y práctica; sabía combinar el buen gusto con la necesidad que impone la convivencia en el entorno urbano.

Su sonrisa era una obra de arte que los que la disfrutamos seguiremos recordando con cariño. Su legado artístico será inspiración para muchos y sus enseñanzas un faro para las nuevas generaciones de artistas que emergen con su misma curiosidad y compromiso. Gracias, Rosario, por acercarme a Maruja.

30 de junio de 2010

El más grande de todos

“…el más grande de todos nuestros llantos isleños, si no fuera más grande el que de mí se sale”
Fragmento del poema Río Grande de Loíza, de Julia de Burgos

Julia de Burgos es inmortal. El estupendo colectivo de La Discreta Academia ha redescubierto “Río Grande de Loíza” y otros poemas que ha compilado en varias ediciones especiales.  Además, logró concentrar la pasión y el talento en un disco que no paro de escuchar: A Julia sin lágrimas (como el poema que le dedicara a Julia el poeta dominicano Pedro Mir).

28 de junio de 2010

Axolotl

Hubo un tiempo en que yo pensaba mucho en los axolotl. Iba a verlos al acuario del Jardín des Plantes y me quedaba horas mirándolos, observando su inmovilidad, sus oscuros movimientos. Ahora soy un axolotl.
Fragmento de axolotl, cuento de Julio Cortázar
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/cortazar/axolotl.htm




Ayer estuve en el acuario y cuando pasé por la pecera de los Axolotl me quedé paralizada.

Traté de desviar la mirada, pero fue inútil.
Recordé a Cortázar y temí lo peor.

Tan pronto pude presioné los párpados con fuerza y huí del lugar. Una hora después regresé, los espié sigilosamente y les tomé estas fotos.

 Afortunadamente nada más pasó.
¿O sí?

20 de junio de 2010

Go get it

La crianza está llena de sacrificios y puntos de aprendizaje mutuo, pero enfocarse en la meta es fundamental para no perder el camino. 
The Pursuit of Happyness es una de las películas más inspiradoras que he visto, no solo para la superación personal, sino por lograr imponer, sobre la más cruel miseria, una paternidad de lujo.

10 de junio de 2010

MONSTRUO MISERABLE


El cáncer se ha convertido en la plaga de nuestros tiempos.
¿A cuántos más se llevará este MONSTRUO MISERABLE?
¿A cuántos más nos arrebatará inmisericordemente?
¿A cuántos más?

4 de junio de 2010

21 de mayo de 2010

La ventana

Me considero una mujer de fe. La vida me ha zarandeado en dosis intensas, pero la fe siempre me ha sostenido.

Irónicamente, aún con intensos testimonios personales como evidencia, a veces flaqueo al punto que los miedos ocultan mi espíritu de confianza. En días recientes descubrí que eso probablemente es culpa de mi edad.
Es que hay que tener la fe de un niño y ya yo pasé la infancia.

Estando de viaje con el Ismaelillo, que no solo es un niño, sino un niño de fe, lo que significa mucho, recibí una LECCIÓN que ahora me sirve de norte:

Solamente en uno de los cuatro aviones que tomaríamos (durante el trayecto de ida y vuelta) teníamos asignados asientos conjuntos porque todos los vuelos estaban llenos a capacidad. Eso pasa cuando se toman decisiones a última hora…


En rutas cortas eso no significaba mayores inconvenientes, pero la idea de que en la última conexión de regreso, cansados, en un viaje de tres horas y media, nos ubicaran a 35 filas de diferencia me generó mucha ansiedad. Traté de hacer el cambio con anticipación, pero no fue posible. Esperar era la consigna.

El día de la partida amanecí, literalmente, en el aeropuerto, pero de nuevo el intento fue fallido; el avión para mi destino final estaba abarrotado y yo me negaba a aceptar ese hecho. El asistente de la línea aérea me sugirió que hiciera una nueva gestión cuando llegara al “counter” de salida de esa última escala.

Ya sin esperanzas, le pedí a mi hijo que orara para que alguien del avión nos cambiara su silla y pudiéramos estar cerca. Me miró sorprendido, pues ya yo había orado y él no entendía el porqué de una nueva súplica. “Por favor, mami, no tienes que pedir lo mismo de nuevo”, me lanzó con ese desenfado que le queda tan bien.

Tres horas más tarde, en el nuevo aeropuerto, me presenté sin esperanzas ante otro empleado. Mientras le explicaba mi suplicio, mi hijo me interrumpía para que le recordara al hombre que él quería el asiento de la ventana. Aclaro que en las filas separadas ambos teníamos asignados asientos de centro.

Ya mi paciencia rozaba el límite: ¡No hay ventana, ni siquiera hay asientos juntos, déjame terminar sin interrumpirme! Su argumento, como por lo regular me sucede, resultó demoledor: “Pero si ya oramos…” Lo ignoré por no enfrentarme a mí misma con mi falta de fe.

El empleado no se enteró de nuestro argumento en español y prosiguió con la búsqueda. “El avión está muy lleno”, me dijo como si me estuviera diciendo algo nuevo… Ok, no me pueden acusar de que no traté, fue lo único que se me ocurrió pensar. De pronto me dice con una sonrisa: “los logré mover juntos”. Yo suspiré agradecida, le di la noticia al chico y él me dice: ¡Súper, voy en ventana!

-¡NO!, le dije sin ocultar mi incomodidad por su insistencia. –Vamos en pasillo y centro.

-Ay, mami, tú no confías…

Este niño ME SACA LA ALFOMBRA DE LOS PIES SIN AVISO.

Abordamos; el avión parecía de mil pasajeros, el desfile de gente no paraba, no cabía un alma más en aquél espacio, todos apretujados y comprimidos al punto de que la tripulación tuvo que hacer un llamado al orden. Todos sentados, no hay espacios libres. Ya descansada, en mi asiento de pasillo, cerré los ojos mientras sostenía la mano del Ismaelillo. Anuncian el cierre de la puerta y el pronto despegue, cuando me percato que la mano del niño se me escurre suave.
ABRO LOS OJOS Y DESCUBRO QUE EL ÚNICO ASIENTO LIBRE DEL AVIÓN ES EL DE LA VENTANA DE MI FILA.

Ante mi mirada de as
ombro y la suya de triunfo, el chico se cambió al asiento de ventana. “No lo puedo creer”, le dije tartamudeando. Y ahí él de nuevo: “Mami, tu oraste por asientos juntos, pero yo oré por la ventana”.

De pequeña me enseñaron un corito en la iglesia que decía: “… por eso tienes que ser un niño, tienes que ser un niño para ir al cielo…”

20 de mayo de 2010

Calle Melancolía

A SABINA me lo perdí. Llegué tarde, eso sucede a veces. Pero con Sabina me pasa algo que Serrat lo dice cantando: “Me gusta todo de ti, pero tú no”. Y a mí me gustan sus letras, su música, su irreverencia y hasta su locura, pero muchas de sus canciones las disfruto más en otra voz. Ya lo sentenció Rick Blaine en CASABLANCA:

Y como siempre queda París, me deleito con Carmen París cantando Calle Melancolía. A mi juicio, muy a menudo Sabina se oye mejor EN BOCA DE MUJER.

12 de mayo de 2010

Razones

Una tarde me dicen que hace un sol hermoso en Nashville y al día siguiente veo la ciudad bajo agua.


Las noticias reseñan el DILUVIO que inundó calles, hogares y todo lo que el río encontró a su paso. Un evento sin precedentes que causó muertes, angustia, desastres físicos y económicos y un severo trastoque de la paz cotidiana.

Y PARA ALLÁ VOY…

Miro mi boleto de avión y me recuerdo a mi misma que las inundaciones me dan pánico, que me agobia la idea de un tornado y que volar en esas condiciones me pone nerviosa.

Entonces pienso en las RAZONES. Todas tienen nombre y apellido.

Allá estarán mis 4 sobrinas que hace tiempo no veo, en especial Natalia a la que solo conozco por fotos y videos caseros. Allá estarán mi hermana y mi hermano a los que siempre extraño y se reunirán sus familias y la mía y los abuelos y otra familia extendida y amigos y todo el “bonche” celebrará con capas y sombrillas la graduación doctoral de mi cuñado.

Confirmo el vuelo por internet (que ahora todo es tan fácil) y pienso en lo que dice la canción “Razones” de Bebe; “Tengo razones, razones de sobra…”

Y ya que llovió tanto, repartiré (como también dice la canción)

“besos de agua”.

9 de mayo de 2010

Comercial para el Día de las Madres

Un beso mágico

Es el día de las madres y mi hijo me regala un beso mágico (que le devuelvo emocionada) y la tarjeta artesanal más bella del mundo.

Luego hacemos PANQUEQUES y vemos una película de Scooby-Doo junto al Capitán Calzoncillos…
¿Qué más se puede pedir?

8 de mayo de 2010

No hay reglas

La crianza tiene parámetros, pero no reglas específicas que dicten lo que es mejor o peor. Hay tantos factores que intervienen en ese proceso que es difícil estipular quién lo hace mejor, qué funciona y qué no.

Así lo muestra el documental “Babies”, que se exhibe ahora en las salas de cine. El lente nos muestra cómo transcurre el primer año de vida de 4 bebés en distintas partes del mundo; Namibia, Mongolia, Japón y California.

No hay un narrador que explique o establezca juicios sobre lo que vemos, eso me gustó porque como espectadora me sentí libre y cercana a estilos de crianza ajenos tan diversos y válidos que me permitió una reflexión sobre mi proceso particular.

Fui con el Ismaelillo (que sigue siendo mi bebé) a ver el documental y eso ciertamente abonó a la valoración que le di a la experiencia.

El trabajo, que más que educativo es de naturaleza emocional, nos permite apreciar manifestaciones de cariño que cruzan las barreras del idioma y de las posibilidades económicas, sociales o geográficas.

Los vemos gateando en superficies prístinas, sobre la grama y sobre la tierra árida; con pañales y sin ellos, por la libre y felices; con animales de peluche y con manadas reales junto a su cama o su patio que en algún caso es una espectacular sabana; juegan con maracas compradas o artesanales y en ningún caso vemos madres histéricas porque un gato los merodee o porque lloren desconsoladamente.

La propuesta es hermosa y fluye tan natural que me pareció que andaba yo visitando algunos amigos que me contaban cómo crecían sus hijos.

Solo me resta concluir que tanto en el Sur como en el Norte, en Occidente como en Oriente, un bebé es un bebé es un bebé.

1 de mayo de 2010

La savia que nutre el saber






Vidas Únicas
Ismael Torres/ Especial para El Nuevo Día

30 Abril 2010
Dr. Félix Ángel Castrodad Ortiz
Catedrático de Biología

La savia que nutre el saber

Félix Ángel Castrodad Ortiz es de esas personas con sueños ilimitados que no pueden registrarse en una interminable lista de números y fórmulas.

Es irónico porque es un científico que no sólo le dedica muchas horas al laboratorio, sino que adora y se disfruta el salón de clases y a sus estudiantes, que oxigenan su vida.

Este académico vive sediento de otros aires, y aspira aromas de arte, de literatura, y, siempre que puede, va al teatro, escucha buena música, camina por los museos y visita los bosques, los ríos y las costas de nuestras islas, que conoce como la palma de su mano.

Su gran pasión siempre ha sido enseñar. “Soy maestro por vocación, es lo que más me apasiona, me llena”, expresa con emoción.
Ejerce la cátedra de Biología desde hace más de 40 años en la Universidad de Puerto Rico en Humacao y lo conmueve encontrarse todos los semestres con nuevos estudiantes, con quienes comparte los avances científicos, junto a los conocimientos tradicionales y toda una visión de vida.
Miles de estudiantes han sido sus alumnos. “A menudo me topo con estudiantes que me dicen que le di clases a su papá o su mamá, a quienes usualmente recuerdo, ya que suelo conocer bien a mis alumnos”, enfatiza orgulloso de esa relación que se da en el aula.

Muchos testimonios evidencian esa pasión que Castrodad siente por enseñar. “Uno de mis estudiantes de primer año me dijo que en el curso yo le había enseñado muchas cosas, conceptos e información y que la mayoría de ellas se le iba a olvidar, pero que lo que nunca iba a olvidar es que 'la vida es una cosa fenomenal'. Esa es una cita del escritor Luis Rafael Sánchez que uso en mis clases”, comparte el profesor.

“Hago énfasis en que la ciencia no está desvinculada del resto de las disciplinas. Una estudiante me dijo que el curso de microbiología había aprendido también de literatura, de música y de costumbres, pero sobre todo a enfrentar la vida con alegría y entusiasmo. Eso me satisface”, admite.

Haciendo un recuento de sus momentos felices y los menos afortunados, expresa con dolor evidente que la muerte de sus padres han sido golpes muy fuertes. “En particular la muerte de mi padre, quién murió trágicamente en un accidente de tránsito cuando yo tenía 18 años. Él era mi confidente, consejero y mi fortaleza. Lo amaba entrañablemente y su partida me causó mucho dolor. Soy el mayor de 6 hermanos y sentí la responsabilidad, junto a mi madre, ahora también fallecida, de sacar la familia hacia delante”.

Sobre los felices, señala Castrodad el nacimiento de sus hijos, primero, y luego de sus nietos, como los más plenos para él y para su esposa Serafina, con quién lleva 43 años casado. Se inauguró como abuelo hace siete años y ya la cuenta llega a un nieto y cuatro nietas. En honor al nacimiento de cada uno, le ha sembrado con orgullo un árbol de frutas en el patio de su casa.

En lo profesional, Castrodad ha sido consultor para varias instituciones de educación superior, asesorcientífico, libretista y participante de series educativas de la televisión puertorriqueña como OIKOS, “Abriendo caminos”, “Problemas del mundo viviente” y “Agenda abierta - Ambiental”.

También ha sido coordinador de Ciencias para el Programa ALACiMa, auspiciado por la Fundación Nacional de Ciencias, donde se adiestraron a cientos de maestros de ciencias y matemáticas de Puerto Rico.

En el Recinto de Humacao de la Universidad de Puerto Rico ocupó varias posiciones administrativas como Director del Departamento de Biología, Decano de Ciencias y Rector.
Castrodad se mantiene activo en varias organizaciones científicas, y ha publicado en revistas especializadas, ha escrito manuales y módulos para cursos de biología y bioética.
Como profesor, Castrodad siente una gran responsabilidad. “Les digo a mis estudiantes que todas las profesiones son dignas, que escojan una para la cual tienen vocación y sean los mejores en ellas. Recalco que la dignidad humana no tiene etiqueta ni profesión. Les hablo de su relación con el medio ambiente, que sean respetuosos y considerados y que siempre dialoguen seriamente para dirimir controversias o problemas”, explica el educador, que hace énfasis en que “en el aspecto profesional, guardo una estimación y una consideración especial para mi maestro, el doctor Fernando Renau”.
En el plano espiritual, Castrodad, quien por 8 años presidió la Junta Directiva del Seminario Evangélico, asegura sentir “un regocijo interior excepcional por la concepción cristiana que vivo. Quisiera ser el modelo perfecto de Cristo”.

A Félix sus amigos lo describen como un hombre culto, humilde y honesto. De haber tenido más tiempo disponible tal vez, como Pablo Neruda, al que admira, hubiera coleccionado mascarones de proa y popa, para conocer los misterios del mar como cree conocer los de tierra firme.

Para describir lo que la vida le ha deparado, acude al verbo exquisito del poeta: “Si fuera a resumir mi experiencia de vida lo haría con las palabras de Pablo Neruda: confieso que he vivido”.