5 de marzo de 2009

La discreta Julia

Le debo una entrada a La Discreta, un talentoso y apasionado grupo editorial-musical-cultural-espa
'nol..., que conocí gracias a su trabajo en torno a la obra poética de Julia de Burgos. Luego abundaré sobre el deleite que me produjo su producción literaria y musical, pero ahora dejo que hable la discreta Julia, a quien me encanta redescubrir.

¡OH LENTITUD DEL MAR!
Julia de Burgos

He tenido que dar, multiplicarme,
despedazarme en órbitas complejas...
Aquí en la intimidad, conmigo misma,
¡qué sencillez me rompe la conciencia!


Para salvarme el mundo del espíritu,
he tenido que armar mis manos quietas,
¡cómo anhelo la paz, la hora sin ruido,
cuando nada conturbe mi existencia!


Todo sonar se ha muerto en mis pupilas,
a mis ojos no inquietan las estrellas,
los caminos son libres de mi rumbo,
y hasta el nombre del mar, sorda me deja.


¡Y aún me piden canciones por palabras,
no conciben mi pulso sin poemas,
en mi andar buscan, trémulos, los astros,
como si yo no fuese por la tierra!


¡Oh lentitud del mar! ¡Oh el paso breve
con que la muerte avanza a mi ala muerta!
¿Cómo haría yo para salvarte el tiempo?
¿Qué me queda del mundo? ¿Que me queda...?