26 de agosto de 2009

El tiempo avanza

Le doy mil vueltas a las ideas que he ido explorando para la propuesta de tesis y cuando ya creo que por fin lo tengo claro, regreso al punto de origen...

El tiempo avanza. Escribo y escribo, pero no sé cómo, de la nada, resurge la página en blanco. Me sospecho que es una conspiración; la de los relojes.

A don Mario Benedetti también lo traicionaba el tiempo y pidió poéticamente "Tiempo sin tiempo":

Preciso tiempo,
necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no sabenque hacer con él.

Tiempo en blanco,
en rojo,
en verde,
hasta en castaño oscuro.
No me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta.

Tiempo para mirar un árbol,
un farol,
para andar por el filo del descanso,
para pensar qué bien hoy es invierno,
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo
el necesario para chapotear
unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo,
tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reapareceren un relincho
y para estar al día
para estar a la noche.
Tiempo sin recato y sin reloj
vale decir
preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Te echo de menos como las estaciones abandonadas a los trenes...

Un beso, Isa.