30 de noviembre de 2008

Mario

"... que un inocente es mejor
que toda vana elocuencia"
Fragmento de Los locos de Valencia, de Lope de Vega

La semana pasada tuve a Mario de invitado en mi programa. No lo conocía, sólo tenía la referencia de que una representante del Instituto Psicopedagógico participaría del espacio para hablar sobre la institución que alberga niños y adultos con retardo mental.

Me indicaron que Mario la acompañaría para cantar unas décimas. Me alegré mucho, en otro segmento tendría a
Ana Ivelís, una niña trovadora con una voz privilegiada, así que tener a otro niño cantante me pareció estupendo, sobre todo si su talento iba por encima de un diagnóstico de retardación severa.

Cuál fue mi sorpresa al conocer a Mario y descubrir que su niñez era ya muy lejana. Era un adulto mayor que yo y mayor que la representante del Instituto. ¡Todo un ser de luz ese Mario!

Ha estado interno en el psicopedagógico desde que tenía 9 años, esa es su casa, y según evidenciaron sus palabras y sus agradecimientos, los que allí trabajan son sus aliados.

Aunque celebro a todos los que participaron de un programa lleno de alegría, reconozco que la SONRISA de Mario me iluminó. Además, cantó de memoria las décimas que había llevado escritas en un papelito "por si acaso" y logró que todos en el estudio le hicieran coro. MARIO ME HIZO LA NOCHE. Conocerlo me ha hecho mirar de otro modo la vida.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pude ver a mario en tu programa, tambien me hizo reflexionar. Felicidades por tu trabajo