2 de marzo de 2008

Complot contra el descanso

El asunto del sueño es recurrente. Hay una mosca, tse-tse, que según los expertos, provoca la enfermedad del sueño. Sé que no me ha picado, porque además de la somnolencia aguda, también provoca una infección severa que afortunadamente no tengo. Además, la mosca vive en África y todavía no viajo allá.

Pero tal vez tiene una variante, no sé, un mosquito tropical que vive, digamos, en el bosque de San Patricio. No le doy más vueltas; tengo tanto sueño acumulado que podría dormir por tres semanas levantándome sólo a comer.

Los domingos, que suponen el comienzo vigoroso de una nueva semana, me resultan un verdadero martirio. Es como llegar a la meta de un maratón para el que no estaba preparada, caigo rendida ante un agotamiento que invalida cualquier hazaña lograda. Y si encima se fragua un complot contra el descanso, ¿qué se supone que uno haga…? Cuando tengo sueño no puedo dormir y cuando puedo dormir me da insomnio. ¡Necesito vacaciones!

Hoy botaron la pelota conmigo.
5:00 am – Mi hijo abre la puerta de mi cuarto
-Mami, quiero terminar de dormir aquí
Muy bien, hago espacio y con todo el cariño le advierto:
-Mi amor, hoy es domingo, mamá quiere descansar
5:10 am – Mami, te amo
-Yo también, duérmete
5:35 am –¿Mami, que vamos a hacer hoy?
-Por lo pronto, DORMIR
6:00 am – ¿Ya amaneció?
-Silencio…
6:20 am –¿Ya me puedo levantar?
-No
6:35 am -¿Ahora sí?
-No
6:40 am –Tengo que hacer pipi
-Pues ve al baño
-¡Jupi, me puedo levantar!
-¡Ve al baño y regresa a dormir!

Como supuse, se fue a jugar. Desde mi cuarto pude distinguir, casi al unísono, el sonido de un tren, un carro de control remoto chocando con las paredes y los muñequitos en TV a todo volumen. Resignada me levanté, le preparé desayuno y le pedí por enésima vez que no hiciera tanto ruido. Estaba tan cansada que ni siquiera me preparé café. ¡Ese es el elixir mágico que me cura cualquier mal humor y no me lo pude preparar porque estaba cansada!

Luego de algunas horas de negociación, en que por supuesto, no logré nada, regresé a la cama. Por favor, le rogué, mamá quiere dormir un rato, me levantas sólo si hay una emergencia. ¿Entendido?
9:00 am - ¿Mami, ya te dormiste?
-me acabo de acostar de nuevo ¿qué pasó?
-Nada, te quería cantar una canción
-A ver, canta
9:15 am -¿Te canto otra?
-Después
9:30 am -¿Mami, qué te parece si vamos a Luquillo?
-Si no me dejas dormir un rato no vas ni a la cocina
-Pero, ¿y si me da hambre? (amague de llanto)
-Es un decir, a la cocina sí puedes ir. Recuerda que sólo me interrumpes si hay una emergencia.
9:40 am Ismaelillo entró corriendo al cuarto:
-EMERGENCIA, EMERGENCIA
-¿Qué pasó?
-¡Mira!
-¿Qué?
-un juguete me raspó, ¿ves este puntito pequeño en el pie? Fue un juguete que no obedeció y me raspó
-¿Ah, y qué hacemos con los que no obedecen?
-Pues los castigamos
-¿Entonces te puedo castigar a ti?
-No, tú me dejaste interrumpir si había emergencia y eso era una...
9:45 am Comienza el chantaje
-Ismaelillo, si me dejas dormir 20 minutos te doy un premio
-¿Cuál premio?
-Qué sé yo, cualquiera
-Pero, ¿Cuál es cualquiera?
-Lo que quieras, ¡déjame dormir!
9:50 am -¿Mami, ya pasaron los 20 minutos?
-¡NO!
9:55 am -¿Ya me gané el premio?
-¡No hay premio y no habrá privilegios por una semana!
-¿Te vas a levantar?
-¡Claro, si no me dejas dormir!
-¿Entonces, me das el premio?

Ya son las 5:00 de la tarde. ¡No he podido dormir, ni tampoco hacer nada productivo porque estoy cansada! No he tenido 10 minutos de silencio en la casa en todo el día y lo peor es que mañana mi día comienza a las 5:00 am. ¿Sobreviviré hasta el próximo domingo? No estoy segura… ZZZZZZZZZZZZZZ

No hay comentarios.: