8 de agosto de 2007

Libertad

Carlos y Gustavo conversaban en un banco de la plaza. La fuente rota, las palomas, el calor del mediodía…

-La gente ya no es igual –apuntó Carlos resignado.

-No, no es la gente –se apresuró a corregir Gustavo –somos nosotros que esperamos demasiado de ellos. Además, lo dices porque eres libre, pero ¿recuerdas lo difícil que era ser uno de ellos?

-Es verdad, nada como la libertad –acotó Carlos con un suspiro final y regresó a su esquina a recoger las limosnas de la tarde.
Micro cuento

No hay comentarios.: